Día 1

Estaba sentado en la mitad de la sala, conteniendo un pulso maligno, como si nada me fuera a ocurrir y dentro de mis pensamientos; siguiendo en la vida como un pasajero incomodo. Reflexión, ¿qué es eso?, nada puede volverte tan normal como los demás. Cuando necesitas ser como ellos pero ya no puedes, solo queda un camino, la soledad. Algunos nacen para vivir, otros solo esperan. 

Espero que alguien te encuentre, espero que alguien te busque, y en esa búsqueda se entienda, que las miradas y los gestos, que esa poca humanidad que quedaba, todo era lo último que daba. Pero eso ya no importa, lo real aun puede estar en debate, lo irreal es lo real en mi vida, te acostumbras a hablar contigo mismo, ya no de los demás, sino de lo que importa, el todo, explicar el todo. O la nada, no pueden existir, si el otro no existiera. 

Confeso en la soledad, en la individualidad que no quiere socializar, me acusan me dicen que debo cambiar, cuando toda la vida me acostumbre a que alguien hable por mí, sin tener idea de como vivir o combatir el día a día de la vida, al final, ya me aburrí de esta farsa. Las ideas pronto saldrán a la luz, y en lo que se ha convertido este idiota mecánico, máquina de hacer, no lo verán allí donde importa, solo, solo queda la respuesta, si a veces no se entiende lo que se dice, se dicen cosas, para encontrar lo escondido, ojalá que alguien te busque, ojalá que alguien te encuentre, pero primero recuerda, debes perderte para ser hallado. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Momento Nocturno